CICOM




Durante los días 8 y 9 de noviembre tuvo lugar en la Universidad de Navarra CICOM, el congreso de comunicación científica. En una de las mesas redondas a las que asistimos nos encontramos con Pablo Meira, Miguel Delibes y Enrique Baquero quienes aportaron su punto de vista a las relaciones que se establecen entre los científicos, los medios de comunicación y la audiencia que recibe la información científica

       Comenzó hablando Miguel Delibes, quien dio una serie de consejos hacia los periodistas para poder hacer llegar a un público más amplio y de manera más eficiente la información científica. Estas recomendaciones son: explicar los procesos causales dando más importancia al desarrollo de las investigaciones en lugar de al resultado. Hay muchos momentos en que la ciencia no es poseedora de una única verdad, hay que dejar espacio a los científicos para equivocarse, y se ha destacar, que los científicos no se ponen de acuerdo porque esa es su obligación. Un vicio que la información científica debería evitar es el transformar las noticias en espectáculo, y la pseudosimetría, esto es  el dar el mismo peso a dos opiniones que provienen de personas con conocimientos de los acontecimientos desiguales. La comunicación científica está cayendo en un vicio que no llama la atención al público, ya que este está acostumbrado a ello; esto es la llamada ingenuidad científica, es decir, el empleo de información poco científica para la argumentación. Delibes da una lección de vida para los periodistas, son elementos que cualquier miembro del gremio debería tener en cuenta cada vez que informa sobre temas científicos. Tras este discurso uno recupera el ánimo en estos momentos en que el periodismo se está viendo tan atacado.

       Por otra parte, Pablo Meira, educador ambiental, centra su discurso en la conciencia ambiental de la sociedad actual. Afirma que esta conciencia ha aumentado desde la Cumbre de Copenhague. No obstante pone de manifiesto un déficit de información. A lo largo de la presentación Meira hace alarde de un desfile de datos obtenidos por medio de distintas encuestas, pero en ningún momento hace una interpretación de los mismos, lo que los hace inútiles. Considero que hubiera sido mucho más útil el análisis de los datos y que estos fueran menos, que nombrar todos los datos de una manera superficial. Por otra parte utiliza una presentación que ilustra muy bien los datos y la información de forma gráfica, pero considero que se ha de destacar el hecho de que no hiciera un buen uso del lenguaje, refiriéndose al completo de la sociedad por medio de el elemento “ell@s” en lugar de por el pronombre personal “ellos” que la norma del castellano tiene como generalizador que engloba tanto en masculino como el femenino.

       Finalmente intervino Enrique Baquero, científico, que de manera un poco pesimista saca a relucir los inconvenientes y defectos de la información científica por parte de los periodistas. Estos problemas son: el ruido creado por la terminología; el espectáculo y sensacionalismo, se trata de dar información de la que posteriormente se pueda sacar partido; existe una desconexión entre los periodistas y los científicos, los científicos no acceden con facilidad a dar información a los medios de comunicación. Baquero plantea el hecho de que la información científica hoy en día no es interesante. Finaliza su presentación afirmando que la desconexión entre la información sobre el cambio climático y el ciudadano se debe a que es considerado una información menos científica y más relacionada con el interés político y la distribución de la riqueza. Considero que aporta una información importante, de interés periodístico, y aunque escueto, está muy bien estructurado.


        Para concluir considero que la mesa redonda resulto una muy buena oportunidad de reflexión sobre la relación existente  entre la ciencia y la comunicación, y como salvar los baches para conseguir el objetivo de todo comunicador, que el mensaje llegue con éxito a su destinatario. 

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